Alperovich: “me voy invicto en 14 años de elecciones”

Noticias en Tucuman

El gobernador se mostró exultante por el triunfo en las urnas, que le permitió al Frente para la Victoria quedarse con dos bancas en el Senado y tres en Diputados.
“Vení José; mirá estos resultados”. Algo incrédulo, el electo Juan Manzur le pedía al actual gobernador José Alperovich que se acercara al mueble en el que había dos plasmas. Uno mostraba que Mauricio Macri se imponía -en ese momento- en las elecciones presidenciales; el otro, confirmaba el resultado. Alperovich se llevó el cigarrillo electrónico a la boca; lanzó humo y esbozó una frase que dejó en silencio a los que estaban en su despacho gubernamental: “hemos salvado la ropa; somos el distrito mejor posicionado para el sciolismo en el país”. Osvaldo Jaldo, el vicegobernador de Manzur, reafirmó el concepto. “De los grandes, Tucumán fue el único que le garantizó el triunfo a Daniel (Scioli)”, remarcó.

La falta de datos demoró la tradicional ceremonia en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Una batucada recibió a los principales referentes del Frente para la Victoria, que ocuparon una tarima montada en el primer piso del edificio de 25 de Mayo y San Martín. Desde allí, Manzur agradecía al pueblo de Tucumán. “Estamos ganando dos senadores (Alperovich y Beatriz Mirkin) y tres de los cinco diputados en pugna. Le mandamos un saludo a Scioli”, dijo el gobernador electo. “Quiero agradecer al pueblo que nos viene votando desde hace 14 años, 12 como gobernador y dos como senador”, exclamó, por su parte, Alperovich. Ambos se olvidaron de mencionar, en sus discursos, un apellido: Kirchner. Esta vez, a diferencia de otras celebraciones oficialistas, no hubo agradecimientos ni a Néstor Kirchner, ni a Cristina Fernández, la actual presidenta de la Nación. Y la banda siguió tocando hasta que fue reemplazada por la marcha peronista que despidió a la comitiva oficial y a los parlamentarios electos. Mientras tanto, en el antedespacho gubernamental, los rostros eran adustos. La placa televisiva “Macri se impone” dejaba atónitos a los referentes locales.

Alperovich, en su despacho, comentó que no habló con Scioli. De hecho, trató de no asistir a las últimas reuniones políticas con la fórmula presidencial, porque “aún no le cayó la ficha de que se va”, argumentó uno de sus más estrechos colaboradores. Sin embargo, el mandatario mostró otro semblante en su diálogo con LA GACETA. “Acá no hubo ni síndrome del pato rengo (la pérdida de poder al final de un ciclo institucional), ni gestión derrotada: somos mayoría en la Legislatura; tenemos 93 de las 94 comunas rurales y 15 de los 19 municipios responden al Frente para la Victoria”, puntualizó.

“Me voy invicto en 14 años de elecciones, y con porcentajes elevados de acompañamiento a mi gestión, que ha sido plebiscitada cada dos años”, continuó el titular del PE. Alperovich negó que en las elecciones presidenciales se haya sentido el “efecto Tucumán”, por las denuncias del Acuerdo para el Bicentenario sobre presunto fraude electoral en los comicios del 23 de agosto pasado. “Tucumán debe haber sido la única provincia que quedó en pie (dentro de las que se consideraron fuertes y seguras en la estrategia del Frente para la Victoria”, acotó. “Acá no hubo acarreo ni nada por el estilo. Más del 80% del padrón fue a cumplir con su deber cívico de votar y los resultados están a la vista”, enfatizó.

En la fiesta tucumana hubo catering de gaseosas y algo de vino. Pero, a diferencia de otras celebraciones, en la de esta madrugada, el poder no se embriagó. Quedó preocupado frente al nuevo panorama político-electoral que se le abre al país hasta el 22 de noviembre, cuando se confirme quién será el presidente de los argentinos.

Deja tu Comentario:

comentarios: