El Papa Francisco: “hay que saber escuchar a Dios, dejarse guiar por su voluntad”

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Miles de peregrinos de todo el mundo siguieron esta mañana en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, la misa de Inicio del Ministerio Petrino del Papa Francisco. El argentino Jorge Mario Bergoglio ofició la solemne ceremonia.

Delegaciones de 130 países asistieron al oficio de entronización. El evangelio se cantó exclusivamente en griego, lo que supuso un guiño a las más viejas tradiciones de la Iglesia, ya que el original estaba escrito en griego y no en latín.

Minutos antes de las 6 (hora de la Argentina) comenzó la primera lectura en inglés del salmo. La segunda, la carta del apóstol San Pablo a los romanos, se efectuó en español. Francisco pronunció la homilía en italiano, y no impartió la comunión. En su lugar, lo hicieron 500 sacerdotes.

A las 5.30 (hora de la Argentina) el papa Francisco bajó en procesión a la grutas vaticanas, para detenerse ante la tumba de San Pedro, que se localiza bajo el altar central de la Basílica, junto a los patriarcas y arzobispos mayores de las iglesias orientales católicas.

El vehículo con el que el nuevo pontífice llegó a la Plaza de San Pedro no tenía cristales ni otras barreras más que barandillas, lo que le permitió bajarse para abrazar a algunos fieles. Alzó a bebés que le alcanzaron (uno de ellos es argentino y se llama José) y besó a un niño discapacitado, entre otras aproximaciones.

El Papa Francisco ha recibido la imposición del palio de parte del cardenal Protodiácono, Jean-Louis Tauran, el mismo que anunció el “habemus papam”.

Luego, el cardenal Angelo Sodano, decano del colegio cardenalicio, le entregó el anillo del Pescador, símbolo del poder del Pontífice, que tendrá que llevar hasta su muerte o renuncia, y que después será inutilizado, como ha ocurrido con Benedicto XVI. El palio (estola) y el anillo del Pescador simbolizan el poder pontificio.

Después de recibir el palio y el anillo del Pescador, seis cardenales le mostraron obediencia al nuevo Pontífice, en nombre de los 207 que forman el colegio cardenalicio. Durante su homilía, Francisco dijo que el poder del Papa es el servicio a los otros, especialmente a los más pobres.

Básicamente, el Papa lanzó un mensaje potente de amor, dirigido no sólo a los cristianos, sino a toda la humanidad, a la que invitó a “tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos”, a “preocuparse por todos, por cada uno, con amor”.

Francisco ha recalcado que custodiar la belleza de lo creado es una responsabilidad que nos afecta a todos. “Cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen Herodes que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer”, destacó. El Pontífice hizo a continuación un llamamiento a los dirigentes del mundo y a la gente de a pie: “Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos custodios de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro”.

El Papa concluyó su homilía pidiendo a la gente que rece por él. LA GACETA

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