Macri es el octavo presidente desde la recuperación de la democracia en 1983

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El traspaso de mando de hoy fue el octavo que atraviesan los argentinos desde el regreso de la democracia, cuando la elección del radical Raúl Alfonsín puso fin a ocho años de la sangrienta dictadura militar que se mantenía en el poder desde el derrocamiento de Isabel Perón en 1976.
Desde el retorno de la democracia, la mayoría de las ceremonias de traspaso de mando, como la de hoy, se desarrollaron en el tradicional Salón Blanco, ubicado en el primer piso de la Casa de Gobierno, previo a la jura presidencial ante la Asamblea Legislativa.

Quien cambió esa modalidad y dispuso que ambos actos, jura y colocación de banda y bastón presidencial, se realizaran en el Congreso Nacional, más precisamente en el recinto de la Cámara de Diputados, fue el ex presidente Néstor Kirchner.

Desde entonces, los dos mandatos de su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, tanto el juramento como la toma de mando se efectúan en una misma ceremonia en el Congreso de la Nación.

La primera ceremonia que los argentinos siguieron tanto en manifestaciones en la calle como por la televisión fue la del radical Raúl Alfonsín, quien recibió en la Casa Rosada la banda y el bastón de manos del último presidente de facto de la Junta Militar, Reynaldo Bignone, el 10 de diciembre de 1983.

También en la Casa Rosada, el 8 de julio de 1989, seis meses antes de que se cumpliera su mandato como consecuencia de una severa crisis económica, Alfonsín entregó los atributos al primer justicialista después de Perón -entonces gobernador de La Rioja-, un Carlos Menem todavía con largas patillas y cabello largo.

Diez años después, el 10 de diciembre de 1999 y luego de dos períodos como Presidente, Menem le entregó la banda presidencial y el bastón de mando a Fernando de la Rúa, en un acto en el que se fundió en un largo abrazo con el presidente saliente.

Luego de la crisis social y económica de 2001, que derivó en dos devastadoras jornadas de represión policial a manifestantes que pedían la retiraba del poder -el 19 y 20 de diciembre-, De la Rúa renunció a su cargo en medio de un caos que lo obligó a abandonar la Casa de Gobierno en helicóptero, una imagen que permanece imborrable en la memoria de los argentinos.

Asumió entonces como presidente interino, obedeciendo a la ley de acefalía, el misionero presidente provisional del Senado Ramón Puerta, aunque sólo permaneció en el puesto entre el 21 de diciembre y 23 de diciembre de 2001, para dar lugar luego a la designación como presidente de Adolfo Rodríguez Saá, entonces gobernador de San Luis, quien juró en el Parlamento y recibió los atributos en Gobierno.

Rodríguez Saá asumió su cargo durante siete días, entre el 23 y el 30 de diciembre, hasta que renunció y fue el presidente de la Cámara de Diputados, el también peronista Eduardo Camaño, quien debió asumir y convocar nuevamente a la Asamblea Legislativa para nombrar a un nuevo Presidente.

En el caso de los presidentes interinos Puerta y Camaño no hubo ceremonia de traspaso de mando en la Casa Rosada sino sólo el acto de jura ante la Asamblea Legislativa.

Luego de la Asamblea Legislativa convocada por Camaño,en aquellos frenéticos días de diciembre de 2001, llegó a la primera magistratura quien había sido vicepresidente de Carlos Menem, gobernador de la provincia de Buenos Aires y senador nacional por ese distrito al momento de asumir, Eduardo Duhalde, quien se convirtió en el quinto presidente que tuvo la Argentina en aquellos días aciagos en un lapso de 12 días.

Tanto la ceremonia de jura como de toma de mando, Duhalde las cumplió primero en el Parlamento y luego en la Casa Rosada, donde Camaño le colocó la banda presidencial y le entregó el bastón de mando.

La misión de Duhalde fue restablecer la paz social y convocar a elecciones a la brevedad para que un nuevo presidente fuera electo por el pueblo.

Fue así como el 25 de mayo de 2003 Néstor Kirchner asumió la primera magistratura, después de que su entonces contrincante Carlos Menem desistiera de participar del balotaje.

Kirchner fue quien cambió la tradición y decidió que la jura y traspaso de mando fueran en un mismo lugar: el Congreso de la Nación.

Al igual que su esposo, Cristina recibió de Néstor la banda y los atributos de mando en el Congreso el 10 de diciembre de 2007.
Cuatro años más tarde, ya fallecido Kirchner, el 10 de diciembre de 2011, Cristina -vestida de luto- asumió su segundo mandato y fue su hija Florencia Kirchner, quien le colocó la banda en el Parlamento.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201512/129675-macri-asuncion-historia.html

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