“Podría estar muerta”: la difícil situación que vive Paula Argañaraz tras el accidente

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aula Argañaraz, la joven que fue chocada en la avenida Aconquija, despertó y pudo hablar con sus seres queridos. “No puedo creer que me hayan chocado, no puedo creer. ¿No me vio? Podría estar muerta”, fueron las palabras de la chica de 20 años, según publicó su hermana en la página de Facebook Justicia para Paula.

“Mi hermana volvió a hablar este fin de semana, después de la incertidumbre de no saber si se despertaría y como lo haría, yo, la verdad, no he vivido días más aterradores en mi vida, lo juro. Y no se lo deseo a nadie ni en las peores pesadillas”, relató la joven.

La hermana de Paula describió la difícil situación que atraviesa la familia desde la madrugada del domingo en que la joven fue atropellada: “Les juro que el terror más grande en el mundo, es no saber si una persona que amas, va a sobrevivir. Sin embargo, algunos lo comparan con chocar, asustarse y huir. Dicen que eso es el miedo. Los invitaría si pudiera a tomar mi lugar, o el de mis padres, por 5 minutos a ver que sienten”.

“Este fin de semana Paula volvió a hablar, si, y nuestra felicidad fue inmensa. Hasta que comienza a gritar y llorar de dolor. Haciéndome conocer también la impotencia, porque no puedo aliviarla… Volvió a hablar, se miró, y nos dijo a todos, ‘no puedo creer que me hayan chocado, no puedo creer.. No me vió?? Podría estar muerta’ y durante unos segundos ninguno de los presentes sabe qué decir”, describió la hermana de la estudiante de Medicina.

Además contó que Paula tiene dificultades para recordar lo que sucedió: “Ella no recuerda el accidente. No recuerda muchas cosas. Entre nuestras charlas este fin de semana, nos preguntó muchas cosas, entre ellas, ‘yo voy a la facultad?? Qué estudio??’ lo que más anhelo en su corta vida, no lo recuerda”.

En la publicación también se refirió a la situación del menor de edad que admitió haber chocado a la estudiante de Medicina, quien tuvo un permiso para estar el sábado y domingo en su casa, pero que el lunes volvió al instituto Roca: “Mientras nuestro fin de semana transcurre de esta forma, hay quienes disfrutan de su casa en un barrio privado, su cama caliente, un baño, caminar, dormir en la posición que quieren, comer la comida que les gusta.. Porque claro, estos privilegios no son para la víctima”.

“Ella tiene que estar en la misma posición llorando de dolor hace casi 20 días, usando pañales, aprendiendo a comer de nuevo, para que algún nene de mamá, que aprendió a manejar y pudo sacar un vehículo, no se haga responsable del daño que causó. El nene de mamá no puede estar en un instituto de menores, acaso no le corresponde? Un nene puede causar tanto daño y disfrutar de su fin de semana, con su cuerpo sano, con sus recuerdos intactos”, completó la hermana de Paula en su descargo.

Finalmente, cuestionó a quienes “hablan del dolor de ambas familias” y pidió “que se haga justicia, porque estas cosas van a seguir pasando de lo contrario”.

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