Dólar Hoy

Dolar Hoy | Te mostramos la cotización del Dólar. Promedios para los precios de compra y venta de las monedas Dólar, Euro, Real, Peso Uruguayo, Peso Chileno, Yuan Chino y Libra esterlina en casa de cambio de la Republica Argentina.

La economía argentina giró durante la época colonial alrededor de la plata altoperuana hasta que, producida la independencia y ante la desaparición del flujo argentino porque las provincias de la hoy Bolivia se mantuvieron fieles a la corona castellana, entró rápidamente en el área de la libra esterlina, la moneda creada por la reina Isabel I en el Siglo XVI y que hoy sobrevive al margen del euro continental.

El dólar, que había sido creado por la corona española y que se acuñaba en México con los metales preciosos obtenidos en ese país pronto pasó a convertirse en la moneda de los Estados Unidos de América pero tardó en avanzar hacia el resto de la región más allá de algunas zonas caribeñas.

La banca británica, en especial la Baring Brothers, se encargó de endeudar a los nuevos países independientes de Iberoamérica que así llegaron a tener pasivos que, sumados, representaban más del 51 por ciento del total de la deuda planetaria.

La Gran Colombia, bajo la presidencia efectiva de Francisco de Paula Santander (era vicepresidente pero tenía el gobierno mientras Bolívar continuaba sus campañas militares), fue la abanderada de los deudores con cuatro millones de libras esterlinas, un 300% más que la Argentina de Bernardino Rivadavia. El Brasil, Perú, el Uruguay y hasta la República Centroamericana, formaron parte del paquete de endeudados.

Así siguieron las cosas hasta que desde el gobierno estadounidense se planteó avanzar sobre sus vecinos continentales y para ello ideó una estrategia que fue planteada en la Primera Conferencia Panamericana que se desarrolló en Washington entre el 2 de octubre de 1889 y el 19 de abril de 1890.

La propuesta presentada, lejano antecedente de la llamada Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) un siglo más tarde, incluyó, como una cuestión central, amén de otras vinculadas con el libre comercio y la navegación, la adopción del dólar estadounidense como única moneda regional, con la consecuente desaparición de todas las nacionales que existían por entonces. La mayor parte de los países estuvo de acuerdo con el criterio del presidente Cleveland, incluidos los más grandes como México y el Brasil. El tablero fue pateado por los delegados argentinos Roque Sáenz Peña y Manuel Quintana, siguiendo las instrucciones del presidente Miguel Angel Juárez Celman. El rechazo argentino fue acompañado por Chile y Bolivia y así se frustró la universalización del dólar estadounidense en el territorio americano.

Si bien Argentina mantenía relaciones comerciales con los EUA siguió durante algunas décadas más privilegiando los negocios con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Recién a partir del gobierno de Alvear, en 1922, los negocios con la ya primera potencia mundial se incrementaron fuertemente y aparecieron las inversiones de empresas automotrices, laboratorios medicinales y otras. Cuando asumiera Hipólito Yrigoyen la presidencia en octubre de 1916 la moneda estadounidense se cotizaba a dos pesos moneda nacional y al concluir ese mandato y asumir el denostado Alvear ya estaba a tres pesos, pero el gran crecimiento de la economía con este último hizo que se revaluase la moneda local y al momento de reemplazar Yrigoyen a Alvear en 1928 se había vuelto a los dos pesos; que volvieron a ser tres cuando ya cuando el primero fue derrocado por un golpe militar en septiembre de 1930.

Esa paridad de u$s 1 = $ 3 m/n se mantuvo estable hasta mayo de 1940 cuando siendo presidente Roberto Ortiz pasó a cuatro pesos. Pero para entonces el dólar estadounidense ya había cobrado importancia en el país, favorecido por el Pacto Roca-Runciman que, a pesar de la intención primigenia de favorecer los negocios del área de la libra esterlina, terminó siendo un gran acicate para ir produciendo un recambio hacia la zona del dólar estadounidense.

Fue el tiempo del triángulo comercial, por el cual la Argentina tenía un fuerte déficit de la balanza de pagos con Inglaterra, a pesar del saldo comercial favorable, y ese déficit se resolvía con un superávit de la balanza de pagos con los EUA a pesar del déficit comercial. Se trataba de la masa monetaria que llegaba desde este último país.

El tipo de cambio de cuatro a uno se mantuvo estable hasta la asunción a la presidencia de Juan Domingo Perón en julio de 1946. Ahí fue cuando se aceleraron las correcciones, incluyendo tipos diferenciados, como ya los había habido durante la presidencia de Agustín P. Justo, y así, al ser derrocado Perón en septiembre de 1955 la paridad estaba en los 29 a uno que pasó a 31 a 1 en noviembre de ese mismo 1955 bajo la presidencia de facto de Eduardo Lonardi.

Por entonces la cuestión del interés de los sectores medios por acceder a divisas se había acrecentado, lo que mereció el comentario irónico de Perón cuando allá por 1950 dijera: “En nombre del padre, ¿quién ha visto un dólar?, ¿quién de ustedes ha visto un dólar?“.

Poco antes de entregar el gobierno el presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu al desarrollista Arturo Frondizi en junio de 1958 la paridad pasó a 42 a uno, cifra que se duplicó durante la gestión frondicista y que en 1962, con el golpe cívico-militar que llevara a la presidencia a José María Guido, devaluación de Federico Pinedo mediante, se situó en 138. Ya por entonces todo giraba en torno de la moneda de los EUA que pasó a 238 a 1 al término de la gestión del radical Arturo Umberto Illia para llegar a 321 en 1967 con Juan Carlos Onganía tras la devaluación de Adalbert Krieger Vasena.

Ya sin Krieger Vasena, ido por el Cordobazo, en enero de 1970 Onganía cambió el signo monetario e implementó los pesos ley 18.188 que ya en junio de ese año se cotizaban a razón de 3,8 a 1. Con Alejandro Agustín Lanusse se inició un período de gran ajuste y así, después de recibir el gobierno de Roberto Marcelo Levinsgton con un 4,3 a 1 en abril de 1971 se fue en mayo de 1973 con una paridad de 12,5 a 1. El ministro José Ber Gelbard, con Héctor José Cámpora como presidente, la bajó a 10,5 a 1 hasta que en octubre de ese año estando al frente del Poder Ejecutivo Nacional Raúl Alberto Lastiri pasó a 10,9 a 1 y ya durante la breve gestión final de Perón alcanzó los 15,8 a 1.

El Rodrigazo de 1975 y el conjunto de desajustes previos y posteriores hizo que María Estela Martínez concluyera su gestión en 325 a 1 para, en los sucesivos golpes devaluatorios de José Alfredo Martínez de Hoz con Jorge Rafael Videla como presidente se llegase a 2.500 al momento de asumir Roberto Eduardo Viola en 1981 y al irse éste a fin de año a 8.730 a 1. Su sucesor, Leopoldo Fortunato Galtieri comenzó con 9.130 a 1 y después de la Guerra de las Malvinas se fue con 13.400 que llegaron a 17.800 a 1 cuando Reynaldo Benito Bignone implementó los pesos argentinos que arrancaron en junio de 1983 con 19 a 1.

Al asumir Raúl Ricardo Alfonsín en diciembre de 1981 ya estaba en 26 a 1 y se reforzaba el interés por la moneda estadounidense que había declinado durante la gestión de Martínez de Hoz habida cuenta de que las tasas de interés eran mucho más atractivas que las correcciones cambiarias.

Pero con Alfonsín del arranque de 26 a 1 un año y medio después, en mayo de 1985, fuerte proceso inflacionario mediante, se estaba en los 680 a 1, y así en junio aparecieron los australes con una paridad de u$s 1 = 0.80 australes. Cuatro años más tarde, con una hiperinflación mediante, Alfonsín se fue con una paridad de 680 a 1, con la que se encontró Carlos Saúl Menem. Este fue realizando correcciones en sentido inverso, con apreciaciones y devaluaciones, que llegaron a tener un pico de 11.000 a 1, hasta que en enero de 1992 se implementó el peso, a secas, equivalente a un dólar estadounidense, convertibilidad mediante.

La misma se mantuvo así por diez años hasta la devaluación de Eduardo Alberto Duhalde que llevó la paridad, en principio, a 1.40 a 1 desapareciendo la convertibilidad. De allí en más se produjo un fuerte salto que hizo superar los cuatro pesos para luego situarse hacia los 2,84 al asumir Néstor Carlos Kirchner a mediados de 2003 cuando arrancó un período de bastante tranquilidad durante el cual la especulación cambiaria no tuvo características significativas, hasta que a fines de 2011 reapareció el mercado negro con un tipo de cambio que se ha venido disparando hasta diferenciarse en más de un 50% de los valores oficiales.