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Una mujer entró en un local del Centro platense, donde simuló ser una clienta cualquiera, hasta que sacó un par de armas con las que demostró que no lo era. Un alerta rápido al 911 permitió capturarla a los pocos metros y recuperar lo robado. También se detectó que la mujer habría protagonizado otros tres asaltos similares en otros comercios de la zona

Ella quiso evadir al personal, pero se pidió refuerzos y se la interceptó en la zona”, detalló un jefe de la fuerza.  Los investigadores cruzaron las huellas dactilares de la acusada con el registro de antecedentes, en el que aparece fichada con su verdadera identidad: Miriam Emilce Vaca Guevara, de 37 años, oficial de la policía bonaerense desafectada de servicio y con arresto domiciliario desde noviembre de 2016 por robo.Se detectó, además, que la mujer debía cumplir con ese beneficio bajo monitoreo de una pulsera electrónica que, claramente, no tenía colocada al momento de perpetrar los asaltos.

Fuentes distintas informaron a este diario que el dispositivo fue encontrado en la casa de la detenida, en la localidad de Los Hornos, “colocado en el cuello de un perro caniche”. Otro dato que no pasó desapercibido es que la pareja de Guevara es agente del Servicio Penitenciario Bonaerense, por lo que ahora se investiga su responsabilidad en el hecho.

Fuentes oficiales confirmaron que la malla del dispositivo de Vaca Guevara “no está violentado de ningún modo”, por lo que suponen que “pudo sacárselo porque adelgazó o estaba mal colocado”. Prueba de su funcionamiento defectuoso es que “nunca se activó la alarma”, asunto que es investigado en el sumario que se abrió en las últimas horas para determinar si hubo “negligencia o corrupción”, en el personal a cargo de la instalación.

Por otro lado, descartaron de plano que la alarma se haya anulado por la colocación del dispositivo en un ser vivo. “No saltó porque estaba mal puesto”, completó un experto, “si se la ponía a un oso de peluche era lo mismo”.

A la mujer la conectaron con otros tres robos parecidos que habían sucedido en los días previos en comercios de 8, 46 y 47 (el 23 de marzo); en 9 y 47 (el 27) y en 12 y 57 (el 28), por lo que quedó imputada por “robos calificados, portación de arma de fuego y privación ilegal de la libertad”. Algunos de esos hechos fueron registrados por las cámaras de seguridad.

Según figura en el registro de antecedentes, Vaca Guevara tenía arresto domiciliario por una causa caratulada “resistencia a la autoridad y encubrimiento”, por la que fue detenida en septiembre de 2016 y alojada en la Unidad Penitenciaria 51 de Magdalena, donde no permaneció más de dos meses.

Según la documentación a la que accedió este diario, en noviembre de 2016 se fue a su casa con una tobillera de monitoreo electrónico, que en las últimas horas apareció en el cuello de su perrito caniche.

La situación de “inactividad” en la fuerza es el paso previo a la expulsión. (cronica.com.ar)

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