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Traer un hijo al mundo puede ser el momento más especial y feliz en la vida de muchas mujeres. De inmediato, los miedos y ansiedades se dejan de lado con ese primer abrazo y esa primera mirada entre la mamá y su bebé. Ya nada más en el mundo importa, más que esa pequeña personita que acaba de llegar.
Claro que antes que eso, cada madre pasó por instancias diferentes: largas jornadas de trabajo de parto, dolorosas contracciones, partos inducidos, corridas al hospital, con o sin anestesia, cesáreas inesperadas o programadas. Cada nacimiento es único y especial y por eso cada mujer elige, siempre y cuando pueda y no se ponga en riesgo su salud ni la de su bebé, cómo quiere que sea ese momento que tanto soñó.
“Tuve a Momo en Italia en el baño de mi casa”, sorprendió Jimena Barón anoche en el living de Susana Giménez, sobre el nacimiento de su hijo Morrison, de cinco años, fruto de su relación con el futbolista Daniel Osvaldo.

¿Los motivos que la llevaron a tener a su bebé en su hogar y no en un hospital? “Porque me da pánico la anestesia, las agujas. Lo del baño fue casualidad. Fui a ver unas clínicas y todas mis amigas iban a cesárea y yo no entendía bien por qué. Me dio pánico que me abran… Y decidí tenerlo en mi casa. Estaba en el baño, haciendo pis. El parto fue en italiano, en inglés y en español. Estaba el papá de Momo, una partera inglesa y una italiana. Yo había pagado una pileta de parto, me salió un huevo todo. Era la idea, pero no llegué nunca, nació en un baño, en Torino”.
Al igual que ella, otras famosas eligieron, tomando todas las precauciones necesarias porque podría tener ciertos riesgos, tener a sus hijos en sus casas en lugar de ir a una institución.
Carla Conte, mamá de Mora de diez años y de Facundo de seis, eligió tener a su hija en su hogar. “En general a todo el mundo le parecía una locura, había como miedos y la verdad es que yo no conocía personalmente a nadie de mi circuito que hubiera tenido un parto en casa, o que hablara sobre el parto domiciliario”, recordó alguna vez la conductora.

La anfitriona de Confrontados, apenas supo que estaba embarazada, comenzó a leer sobre el tema y fue entonces que se enteró de qué es un “parto respetado” y sobre la posibilidad de tener a su hija en su domicilio: “Salió espectacular, estuvimos con la partera y fue alucinante. Todo el trabajo de parto estuve con Guille (su pareja en ese momento y papá de Mora), y él cortó el cordón. Fue sin anestesia todo. La verdad es que fue una experiencia inolvidable”.
“Hay que volver a lo natural”, pidió Paz Cornú en julio del 2016, al convertirse en mamá de Ítalo, su segundo hijo, que nació en su departamento. Ella ya era mamá de Milán, quien le lleva nada más que un año a su hermano menor.
“Fue la mejor experiencia que tuve en la vida”, había dicho la diseñadora a Teleshow, y agregó: “Me costó tomar la decisión para que sea más natural. Mi pareja no quería, le parecía arriesgado. Por suerte tengo mucha flexibilidad corporal y eso ayudó”. En la habitación de su hogar, estuvo en el momento más importante de su vida acompañada por la partera: “Fue tan rápido que mi pareja llegó cuando había nacido”.

Para ella, parir en su casa fue fruto de un trabajo que hicieron “cincuenta y cincuenta” con su hijo. “Quería estar en casa sin tanta intervención de gente, estar sola y tranquila, y fue alucinante porque cuando uno está en sintonía con lo que el bebé te está pidiendo todo sale bien”, dijo.
Julieta Díaz es mamá de Elena Antonia, de cuatro años. Aunque su beba nació en una clínica, la actriz había barajado la posibilidad de tenerla en su domicilio: “Quería hacerlo en casa, pero no lo hice, y gracias a Dios”. Es que apenas nació, la pequeña tuvo que ir a neonatología, donde pasó 20 días internada.

“Fue un nacimiento muy fuerte. Circuló que ella tuvo problemas porque yo no me quise hacer una cesárea, gente mala que no tiene nada que hacer. Nadie me dijo de hacer cesárea cuando estaba en la sala de parto. De hecho, la obstetra me explicó que no ofreció una cesárea porque no había tiempo”, aclaró tiempo después del nacimiento en diálogo con La Once Diez.
Hace un tiempo, el médico obstetra Diego Halle (MN 85845) había explicado a Infobae: “El parto domiciliario me parece que está bien, pero no estamos educados los médicos para atender partos en el domicilio y creo que, en mi caso, ante la duda iría al quirófano porque sé que no tengo tanto margen de tiempo. Si bien la posibilidad de que algo salga mal es baja, en un sanatorio se resuelve más rápido. Para evitar riesgos, yo no juego con ese mínimo porcentaje”, dijo, y agregó que en lugar de adaptar los hogares, “hay que adaptar el sanatorio para que la mujer se sienta como en su casa”.
En el mismo sentido, la médica tocoginecóloga María Julia Cuetos (MN 67850), durante la Semana Mundial del Parto respetado, también había dicho: “El parto tiene que ser institucionalizado; respetado, pero nunca domiciliario. El único lugar donde se pueden conseguir seguridad y derechos es en un centro de salud. Hay que trabajar con los equipos constituidos y con los profesionales en formación, pero fundamentalmente empoderar a las mujeres para que sepan reconocer sus derechos y poder reclamarlos”.
 
Fuente: Infobae

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